lunes, 17 de mayo de 2010

Otro más

Pues ya concluí un semestre más, ya estoy en mi casa descansando y sin pensar en que trabajo tengo que entregar mañana. Este sexto semestre se fue en un abrir y cerrar de ojos, y pasaron muchas cosas. Esas cosas me hicieron sentir de todo.

Primero que nada ¿se acuerdan que éramos 4 en un departamento para 3 y que yo dormía casi en el piso? déjenme decirles que me siento orgullosa de ser sobreviviente a un casi caos residencial. Fue un semestre en el que participé en eventos y elaboré proyectos que nunca me imaginé: el coro de la orquesta, que un amigo me invitara a cantar para su composición, NUVA, diseñar una revista, hacer una simulación de un programa de TV en vivo y muchas cosas más que me hicieron gozar de ser yo. Además, tuve la oportunidad de conocer personas muy valiosas y seguir disfrutando de las que ya conocía. Otra cosa que sucedió fue el no poder pasar los exámenes de una materia, suerte que al final si aprobé y fui más que feliz con un 75. Cada vez las materias son más demandantes y acabé cansadísima. El semestre me tenía estresada y por si no fuera poco, sucedió algo que realzó mi nivel de estrés, la famosa balacera frente al Tec. Comencé a sentir miedo, preocupación, decepción, impotencia, de todo. En el ambiente, no me dejarán mentir, se sentía algo extraño.

Por si no fuera poco, hacia el final del semestre, me sucedió algo que comprobó mi mala suerte con los aparatos electrónicos. Un día entero la pasamos mi equipo y yo diseñando una revista en las computadoras del laboratorio, yo no comí en todo el día más que dos rebanadas de pan. Pedimos permiso de quedarnos en el laboratorio más tiempo, a las 2 de la madrugada no habíamos terminado. De repente se escuchan truenos y se deja caer la lluvia y, oh sorpresa, se va la luz y se cae el servidor. Después de estar todo el día y noche ahí no pudimos terminar, llegué a mi casa a las 6 de la mañana para levantarme a las 7:30 por que teníamos que hablar con el profesor. Nos dio chance, y en lugar de entregar el trabajo a las 8:30 lo entregamos a las 11:00. Estoy segura que ahí van muchos puntos menos por la puntualidad.

En fin, muchas cosas que me hicieron aprender otras tantas. Ya voy para el séptimo semestre, el futuro me está alcanzando y creo que me da un poco de miedo, pero solo un poco.

martes, 27 de abril de 2010

La gente bonita

De verdad hay gente bonita en el mundo, que digo bonita, hermosa. Así como el compañero de canto que al emocionarse te canta a ti, como la amiga que te dice que vayan a la audición juntas, como el mejor amigo que te ayuda con un proyecto universitario, el compañero de coro que te invita a ser parte de su composición musical y la otra compañera que le expresó que tu cantas bien, el hermano que te deja preparado el desayuno cuando se despierta antes que tú, el chavo del estudio de grabación que te dice “¡ya quisiera yo cantar así!”, el profesor de literatura que da sus poemas como obsequio a sus discípulos, las amigas que te van a ver cuando las necesitas, el chavo guitarrista que dedica el tercer movimiento de su pieza a sus amigos, los padres que vienen de visita y te consienten, y la amiga que te da un abrazo cada vez que te ve.

lunes, 19 de abril de 2010

A su merced

Estoy en epoca de exámenes parciales y rumbo al final del semestre (¡ya que se acabe por favor!). Esto implica estudiar, atiborrarme de trabajos finales y parciales, mas ensayos con el coro, entre otras cosas. No tengo mucho que decir y además no tengo mucho tiempo por que debería estar estudiando en estos momentos pero les comparto esta canción que me encanta:

Para todo el que disfruta
de la verdura y la fruta
va este danzón dedicado
a su Merced el mercado.
Platicaban las naranjas
que las limas son bien freas,
que la vulgar mandarina
se siente tan tangerina;
y aconsejadas las tunas
por la pérfida manzana
se agarraron de botana
a las pobres aceitunas.
Todo pasa. Todo pasa.
Hasta la ... hasta la....
Hasta la ciruela pasa.

Señoras no sean frutas
que todas somos sabrosas,
aquellos se sienten reyes
pero son puros mameyes.
"Uy, qué finas mis vecinas"
se burló el prieto zapote,
luego, criticó el membrillo,
que es como un gringo amarillo.
"No sea usted chabacano
-contestóle la granada-
es usted zapote prieto
y nadie Ie dijo nada".
Todo pasa. Todo pasa.
Hasta la ... hasta la...
Hasta la ciruela pasa.


Y ya que estamos en esto de la música mexicana los invito el domingo 2 de mayo al recital Celebremos México a las 5:00pm en rectoría del Campus Monterrey

lunes, 5 de abril de 2010

A otros temas digo yo

No es que ya no me importe la situación que está viviendo México pero me da gusto saber que hay muchas personas interesadas en el tema y dispuestas a hacer algo por mejorar. Por eso es que les hablaré de otra cosa. Acabo de regresar de mis vacaciones de semana santa y una de las cosas que hice fue ver delfines. Tal vez la frase “ver delfines” no suene tan portentoso pero para mí lo fue porque no los vi en un hueco de cemento lleno de agua clorada sino en su habitad natural. Así “ver delfines” adquiere otra connotación, por lo menos para mí. Es más hermoso ver a los animales así, en libertad y no encerrados o haciendo shows para un circo.

jueves, 25 de marzo de 2010

Me duele mi país

Ya no solo siento impotencia, coraje y dececepción sino que además tengo miedo. Con miedo no puedo estudiar, no puedo nisiquiera vivir plenamente. Ya no entiendo lo que pasa. Quiero paz, quiero respeto.

¿tu qué dices?

viernes, 19 de marzo de 2010

¡BUM!

Oír los balazos, sentir que el piso tiembla debido a la explosión de tres granadas, dormir en el piso boca abajo y sudar de miedo puede ser espantoso. Pero es peor aún el no tener la respuesta a ¿Qué está sucediendo en México? ¿En qué tipo de país vivimos? ¿Y el pinche gobierno qué medidas está tomando?



sábado, 13 de marzo de 2010

Basura radiofónica

El viernes mi prima Selmistar, Fideín y yo tomamos un taxi para dirigirnos hacia el cine (vimos Alice in Wonderland, buenísima película). El taxista estaba escuchando en la radio una bazofia que parecía ser de superación personal. El locutor hablaba de los pesimistas y los optimistas, afirmaba que tenemos que ser optimistas. “Yo era pesimista y la vida me enseñó a pensar positivo. Ahora veo la vida que llevan los pesimistas y pienso que es mejor una actitud positiva” eso dijo el vato del programa radiofónico. También aseveró que si uno piensa de manera pesimista, cosas malas le pasarán y si uno es positivo SIEMPRE le pasarán cosas buenas. Entre tanto palabrerío de este güey, lo único que tengo que decir es que no hay que ser ni pesimistas ni optimistas, hay que ser realistas.