viernes, 24 de junio de 2011

Aterrizaje

Me encontraba sola sentada en un lugar de paredes blancas, levante la mirada y frente a mí un letrero que se leía “CONSIGNAS DE SEGURIDAD” en letras grandes y rojas. Pasó una mujer caminando y era ella, así es, vi a la Gioconda y me dijo que está feliz, siempre lo ha estado. La Gioconda me habló, aquel personaje que muchos quisieran tan solo ver.

Me sentía confundida porque no sabía dónde estaba, decidí asomarme por la ventana, el sitio era enorme parecía un palacio. A pesar de que el lugar era inmenso, yo me sentía atrapada. Corrí por los pasillos buscando una salida y me encontré con un cuarto lleno de joyas. Me dio asco, eran demasiados diamantes y rubís para sólo un par de personas. Encontré la salida y justo al dar mi primer paso en la calle, un vagabundo me regaló unos girasoles. Los girasoles tenían una nota, decía Van Gogh. Oí una trompeta en un tono muy agudo, cerré los ojos y los volví a abrir. Ya había aterrizado mi avión.

lunes, 9 de mayo de 2011

I’m an Exchange Student from Mexico

Esto de ser estudiante de intercambio ya ha llegado a su fin. Fue una experiencia que me hizo conocer Canadá más a fondo. Experimenté el estudiar en un modelo diferente y eficiente de educación superior, estuve en una de las universidades más parranderas de Norteamérica (#4 según Playboy) y tuve la fortuna de conocer y entablar amistad con personas de muchas partes del mundo con sus diferentes perspectivas.

Pero creo que el aprendizaje más grande que me llevo es que no hay país como el mío, que le debo (y debemos) mucho a México y que le voy a cumplir.

martes, 5 de abril de 2011

Enjoy

A veces las cosas no funcionan. Ni la tele, ni la estufa, ni la estudiada intensa para un examen. Y a veces funcionan cuando menos te lo esperas. Entonces te preguntas ¿qué demonios sucede? Pues es rarísimo; le pones empeño de más y todo sale al revés, pero por momentos sientes que el empeño no fue tanto y sale todo perfecto.

He reflexionado acerca de esto y creo fervientemente que cuando a uno le gusta mucho alguna actividad, no siente lo pesado que puede ser llevarla a cabo porque realmente se disfruta.

Los invito a disfrutar lo que hacen y si no lo disfrutan ¿para qué lo hacen?

lunes, 21 de marzo de 2011

Creía, pero no

Creo que los amigos están siempre a tu lado aunque no físicamente. Creía que era cuestión únicamente de verlos y sentirlos.

Creo que este semestre he leído y escrito más que en ningún otro. Creía que iba a ser lo más relajado del mundo.

Creo que genios son aquellos que convierten su locura en arte. Creía que para ser artista se necesitaba completa cordura.

Creo que me está intimidando el hecho de crecer. Creía que era una cosa sencilla.

Creo que todos deberíamos escribir o leer quince minutos diarios, y con eso es suficiente. Creía que tomaba más tiempo.

Creo que no hay otra forma de romper con la pena que atreverse. Creía que la pena iba a estar ahí siempre.

Creo que el sentido común es el menos común de los sentidos. Creía que era totalmente abundante.

Creo que tenemos poco tiempo para reflexionar en el mundo ajetreado en que vivimos. Creía que reflexionar no tomaba tanto tiempo.

Creo que hay que hacer la diferencia en donde nunca antes se ha hecho una diferencia. Creía que no había manera de poner palabras a esta reflexión.

(y mas que creer, estoy convencida)

miércoles, 2 de marzo de 2011

Lo más fuerte que se pueda

Me gusta oír a la gente reír. De esas carcajadas tan sinceras y contagiosas que no te hacen sonreír. La risa de un ser humano puede indicar la personalidad que posee. La frecuencia con que uno ríe también moldea aspectos que no comprendemos.

Me gusta oír a la gente reír. Porque a pesar de lo trastornado o frágil que puede ser el mundo, aun hay personas felices y dispuestas a gozar de la vida.

Me gusta oír a la gente reír. Demuestran una actitud positiva que se puede transmitir más rápido que cualquier gripe.

Me gusta oír a la gente reír. Pero más me gusta oírme a mi misma cuando me río. Sentir ese cosquilleo en mi estómago. Ahogarme en carcajadas, saber que no todo es malo.

Ríe, por lo que sea, pero ríe


lunes, 7 de febrero de 2011

El invierno más frío de mi vida


La nieve blanca cae desde lo alto, tan blanca como las sábanas del cuarto de la abuela. Mirar por la ventana es hundirse en un vasto mar de copos y escarcha. Salir, es sentir que la sangre en las manos se congela, que la boca se seca a cada paso. Sentir el aire frío que choca contra tu cara, es una sensación incómoda y extraordinaria al mismo tiempo, porque así percibes que estás vivo. Al final, vives para sentir y sientes para vivir. Cosas que este frío invierno me enseñó.

jueves, 20 de enero de 2011

Viajar, verbo temerario

Viajar o ir de intercambio sola, definitivamente no es lo mismo que hacerlo acompañada.

Sola no hay quien te ayude a cargar maletas o cuide tus cosas mientras vas al pipiroom (si, así le digo yo a los sanitarios). Sola te tienes que ubicar la sala en el aeropuerto, sola esperas para abordar el avión. Y al llegar a tu destino, sola te mueves en la ciudad. Muchas de estas cosas no pasan cuando vas acompañada, pero la compañía, cuando viajas sola, se presenta poco a poco.

No importa si es sola o acompañada, lo que siempre hay que hacer es disfrutar y aprender.