lunes, 21 de marzo de 2011

Creía, pero no

Creo que los amigos están siempre a tu lado aunque no físicamente. Creía que era cuestión únicamente de verlos y sentirlos.

Creo que este semestre he leído y escrito más que en ningún otro. Creía que iba a ser lo más relajado del mundo.

Creo que genios son aquellos que convierten su locura en arte. Creía que para ser artista se necesitaba completa cordura.

Creo que me está intimidando el hecho de crecer. Creía que era una cosa sencilla.

Creo que todos deberíamos escribir o leer quince minutos diarios, y con eso es suficiente. Creía que tomaba más tiempo.

Creo que no hay otra forma de romper con la pena que atreverse. Creía que la pena iba a estar ahí siempre.

Creo que el sentido común es el menos común de los sentidos. Creía que era totalmente abundante.

Creo que tenemos poco tiempo para reflexionar en el mundo ajetreado en que vivimos. Creía que reflexionar no tomaba tanto tiempo.

Creo que hay que hacer la diferencia en donde nunca antes se ha hecho una diferencia. Creía que no había manera de poner palabras a esta reflexión.

(y mas que creer, estoy convencida)

miércoles, 2 de marzo de 2011

Lo más fuerte que se pueda

Me gusta oír a la gente reír. De esas carcajadas tan sinceras y contagiosas que no te hacen sonreír. La risa de un ser humano puede indicar la personalidad que posee. La frecuencia con que uno ríe también moldea aspectos que no comprendemos.

Me gusta oír a la gente reír. Porque a pesar de lo trastornado o frágil que puede ser el mundo, aun hay personas felices y dispuestas a gozar de la vida.

Me gusta oír a la gente reír. Demuestran una actitud positiva que se puede transmitir más rápido que cualquier gripe.

Me gusta oír a la gente reír. Pero más me gusta oírme a mi misma cuando me río. Sentir ese cosquilleo en mi estómago. Ahogarme en carcajadas, saber que no todo es malo.

Ríe, por lo que sea, pero ríe