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sábado, 21 de abril de 2012

¿Cuál es la opción? Fácil, el verdadero cambio

Antes que nada quiero aclarar que éste es de los pocos posts en donde opinaré de temas políticos, porque este no es un blog de ese estilo. Pero creo que estas elecciones son cruciales para México y es por eso que estoy aquí para animarlos a votar, a votar por AMLO.

No soy más que una ciudadana librepensadora con poder de decisión, igual que tú (y no pertenezco a ningún partido político). Y al final de cuentas emitiré mi voto que formará parte de lo que ya han venido llamando la Regeneración Nacional. Así es, yo voy a votar por Andrés Manuel López Obrador porque este país ya no puede seguir soportando al sistema de siempre ¿Más de lo mismo? ¡¿Para qué!? Necesitamos un punto y a parte, darle vuelta a la hoja del libro donde se está escribiendo nuestra historia.

Requerimos de un cambio verdadero, y lo requeríamos desde el 2006 cuando Calderón llegó a la presidencia de manera dudosa. Ahora nos estamos dando cuenta de que la supuesta "alternancia" vino siendo más de lo mismo, de que es fallida, y no significó lo que precisábamos. Y que otra cosa hubiera sido con AMLO.

Urge alguien que acabe con los poderes corruptos de esta nación, con Elba Esther Gordillo. Necesitamos a alguien que ha demostrado en su gobierno, porque sí que lo ha demostrado, que puede ser capaz de traer cosas muy buenas. Prueba es que en el 2004 AMLO fue galardonado con el segundo lugar en un conteo de los mejores alcaldes, ya no hablemos de México, éste conteo fue global. Eso habla de su capacidad de gobernar y mejorar nuestra situación.

Pero esto no lo puede lograr sólo, tenemos que apoyarlo y estar con él. Es un trabajo en conjunto, en equipo. Él ya lo ha dicho "La política no es un asunto de una clase específica, es un asunto de todos". AMLO es una persona congruente, no es ningún improvisado, ha trabajado con el pueblo y para el pueblo. Ésto desde que era estudiante y no desde hace unos meses que empezó campaña, na-ah.

Ahora, muchas personas dicen que el DF en 2006, una locura, muy violento, lo que digan. No, así no fue. AMLO tuvo la capacidad  y el liderazgo para organizar al pueblo porque cree en el pueblo y en el poder y peso que puede llegar a tener. Yo estuve ahí, por eso se los digo.

Yo fui, y no hubo violencia al contrario de lo que los medios expresaron y mucha gente creyó. Marché, grité  ¡voto por voto, casilla por casilla! Y durante los días que estuvimos en Paseo de la Reforma y en el Zócalo, no hubo golpes, yo no recibí ningún golpe, no hubo armas, no hubo gente loca que se mentía con los demás. Lo que yo recibí fue afecto, fueron apretones de mano, fueron abrazos, fueron puestas en escena en el escenario del Zócalo hechas por la misma gente.

Recuerdo que en una de las asambleas estaba lloviendo bastante fuerte, yo estaba con mi hermano y no traíamos nada con qué cubrirnos, un señor frente a nosotros nos dio su paraguas para que no nos mojáramos. Eso fue la marcha, calor y apoyo del pueblo, de la gente. Gente que es buena y que no estaba ahí para hacer una guerra, guerra la que está llevando a cabo Felipe Calderón, que no ha servido para nada. Que lo hizo para "legitimar" su gobierno espurio. Y eso, entre muchas otras cosas, nos hundió como país.

Yo ya no quiero eso porque la gente honesta de mi país, de tu país, no se merece esta situación de violencia, de rezago educativo, de falta de oportunidades laborales. Y Andrés Manuel tiene un Proyecto de Nación  y un gabinete que va a trabajar para sacarnos adelante, donde también está en nosotros mejorar México porque realmente se nos dará esa oportunidad. Es momento de abrir los ojos, de abrir la mente, y decir: ¡esto tiene que acabar, yo quiero el cambio verdadero!

No hay más, no lo duden. Conozco a Andrés Manuel. Sé que viene de una familia que se caracteriza por ser perseverante y comprometida. Lo sé muy bien, y me consta. Además esto lo ha deseado tanto, ha sido tan persistente, no se ha dado por vencido a pesar de la guerra sucia y lo que puedan decir contra él, que no lo va a hacer mal, nada mal. El compromiso y la confianza en el pueblo ya lo tiene. Recuerden su frase, "Sólo el pueblo puede salvar al pueblo, sólo el pueblo organizado puede salvar a la nación".

Piensa tu voto, piensa en cambiar a México, piensa en la Regeneración Nacional. Piensa en Andrés Manuel porque, sí, es cierto, es un honor estar con Obrador.






Algunos links con información :

 http://www.amlo.si

http://despiertamexico.org/galeria-mitos/

http://redalyc.uaemex.mx/redalyc/pdf/286/28661010.pdf 

http://www.youtube.com/watch?v=ft774-IB3T4&feature=related

http://www.citymayors.com/mayor2004/edirama_2004.html

jueves, 1 de diciembre de 2011

Poesía humana

He tenido la oportunidad de acudir a muchas obras de teatro estos últimos días. A todas entré sin pagar, y no es porque sea una persona importante, las entradas son gratis durante el Festival Internacional de Teatro Puebla. He disfrutado mucho de cada una de las puestas en escena. Además, me entusiasma que ya a una hora antes de la función la fila para entrar estaba garrafal. Qué bonito es ver a tanta gente reunida para disfrutar de la poesía humana, el teatro.

Mi acompañante era mi leal cámara, las personas que invité tienen la idea de que el teatro es aburrido y para viejitos. Y pensándolo bien qué bueno que nadie me acompañó, así me di la oportunidad de observar lo que pasaba antes, durante y después de cada acto. Con la gente que estaba sentada alrededor mío se me ocurrían historias, como si ellos mismos fueran parte de una obra de teatro.

¿Quieren un ejemplo? Es que no tengo un ejemplo, tengo muchos. Un cómico italiano lo está haciendo muy bien en su presentación de teatro de calle. La gente le aplaude, se ríe, lo acepta con gusto. Llega el momento del truco de destreza más difícil de su actuación, pero se equivoca y no lo logra. Lo vuelve a intentar y los nervios lo traicionan otra vez. Se disculpa penoso con el público, con su poco español y una voz temblorosa. El público le aplaude fuerte. En su mejilla una lágrima.

Un grupo de actores están a punto de montar un show de improvisación. Hay muchos niños en el público. Mientras los actores se preparan una persona reparte pelotas de plástico a los espectadores, los niños corren hacia esta persona porque no se pueden quedar sin pelotas. Empieza el espectáculo y una de las actrices que le hace de árbitro indica al público que si no les gusta la improvisación, pueden arrojar las pelotas a los actores. Nadie arroja pelotas durante el show, al contrario, todos sonreían con las improvisaciones de los personajes. Llega el final del espectáculo, la gente aplaude. Un niño se emociona y avienta una pelota y, oh problema, el resto de los niños se acerca al escenario y empiezan a aventar sus pelotas, eran miles. Uno de los actores piensa: eso, eso sí es improvisación. Él sin darse cuenta empieza a aplaudir, esos aplausos iban dirigidos a los niños.

Una pareja con una hija de un año y otra de cuatro se forman en la inmensa fila para entrar al teatro. La niña más pequeña está dormida en brazos de su padre, pero la más grande se queja mucho: “mami hay mucha gente”, “papá, tengo sueño”, “¿cuándo vamos a entrar? Tengo frío”. Después de media hora de espera los cuatro se encuentran sentados en las butacas. Dentro de la obra que van a ver participan actores como Alan Estrada, Pierre Angelo, Sofía Zetina, Maricarmen Vela, Édgar Vivar y Heriberto Méndez. La niña de cuatro años en realidad no estaba disfrutando de la obra y jugaba con su asiento y con el cabello de su mamá, además se seguía quejando. De repente sale Édgar Vivar a escena y coincide con que la niña alza su mirada. Se le iluminan los ojos y no puede evitar decir en voz alta: “¡Mira mami, es el Señor Barriga!”. A partir de entonces la niña ponía atención a todos y cada uno de los movimientos del actor, que aunque interpretaba a un papel completamente diferente, la pequeña estaba convencida de que era el Señor Barriga.

A mí no me gustan y hasta me dan miedo los payasos, pero vi a uno estupendo. De esos que se burlan de la vida y de sí mismos en lugar de burlarse de los demás. Aziz Gual es el nombre de este payaso, de esos payasos que dan ternura en lugar de que uno los odie. El escenario imitaba a una carpa de circo, los niños querían su lugar lo más cerca posible. Durante el acto se rieron, yo también, y mucho. Llega la parte dramática de su acto, Aziz se sienta y pone una mesita frente a él. Se quita su sombrero, se quita su peluca morada, se quita sus enormes zapatos. Agarra una toallita húmeda y limpia su cara, se queda sin maquillaje. Una niña me voltea a ver sorprendida yo encojo los hombros. El payaso sigue quitándose el maquillaje con una mirada extremadamente sincera. A mí se me ocurre observar al resto de los niños. Unos boquiabiertos, otros con mirada triste, otros no se lo creen, uno tenía una expresión de conmoción en su rostro pues él también le temía a los payasos, pero Aziz era diferente.

Una señora ya grande llega con su hijo al teatro, ella convencida de que una obra con sólo dos actrices no es una obra real. “Las Analfabetas” se llamaba aquella puesta en escena. La señora no estaba de humor, su hijo trataba de decirle que la obra ya se la habían recomendado y había ganado muchos premios allá en Chile. La señora seguía renuente. Dan la tercera llamada. La obra es estupenda y las actrices más. Ellas tan asombrosas. La señora voltea a ver a su hijo, le toca el hombro y le dice al oído: “tenías razón”. Cuando termina la obra, la madre se pone de pie a aplaudir y obliga a su hijo a que también se pare.

El escenario ya está montado en la Plaza de la Democracia, es un ring de lucha libre. Ya hay gente esperando a que empiece el espectáculo. Llega un señor con botas de construcción, su camisa llena de cemento y sus manos blancas porque ya trabajó todo el día en la edificación de aquella casa en el centro de Puebla. Cansado, y su atención captada por el ring de lucha libre, se pasa a sentar en una de las sillas. Aunque él espera una lucha máscara contra cabellera, se lleva la sorpresa de que en realidad son equipos de actores que se enfrentan en series de improvisación. Se escuchan las carcajadas del señor; ese momento del día fue su escape a su jornada de trabajo, a los problemas de su casa, a la batalla diaria de llevar comida a su familia.

Después de todas estas obras, y las que faltan, me ha dado por pensar que no hay pretextos para no ir al teatro. Qué triste la realidad de las personas que están de ermitañas en sus casas y no acuden al Festival, se pierden de mucho. Pero bueno, mi cámara y yo seguiremos capturando más momentos increíbles de ésta poesía humana.

martes, 12 de julio de 2011

Conocidos y por conocer que nadie los conoce

Siempre me acuerdo de aquella frase en el libro El Guardián Entre el Centeno de J.D Salinger, “Lo que de verdad me vuelven loco son aquellos libros que cuando acabas de leerlos piensas que ojalá el autor fuera amigo tuyo y pudieras llamarle por teléfono cuando quisieras”. Estoy segura de que varios lectores compulsivos nos sentimos directamente identificados con esta frase.

Recuerdo haber leído a Poniatowska con el deseo de por lo menos ir a una de sus conferencias. Tuve la oportunidad de ir a dos conferencias de Elenita, hasta conseguí un autógrafo en un libro. Recuerdo también que al leer a Borges percibí que el señor era un ser lleno de conocimiento, y es imposible pero cómo desearía tomarme una taza de café con él y tal vez platicar de retruécanos, la situación económica en Europa o de la cultura africana. O ¿`por qué no? ir con Orhan Pamuk a una de esas marchas pacifistas, ir con él al mercado de Estambul y que me cuente de la vida en ese lugar. Y pasar por Perú, encontrarme con Galeano y conversar de la historia de nuestra Hispanoamérica. Igualmente Pessoa junto con Soares o Reis, que al fin de cuentas eran uno mismo y eran todos a la vez, me hubiera gustado conocerlos e invitarlos a que leyeran este tan sencillo y banal blog.

Normalmente eso pasa, lees el libro, te encanta y desearías que el autor fuera tu amigo. Pero hace poco, esta situación se vio invertida en algo que ocurrió. Fui a una conferencia del escritor Hernán Lara Zabala, pues le tenía que entrevistar. La conferencia fue mucho muy interesante y platicar con él fue un gusto colosal. Incluso Vargas Llosa y Don Quijote estuvieron presentes en la charla. Debo confesar que no he leído nada de Lara Zabala pero el próximo libro que lea, después de terminar el de Michael Ondaatje, va a ser su libro Península, Península.

lunes, 6 de diciembre de 2010

Extrañados

Risas, llantos, voces que tal vez no volveré a escuchar ¿hay nuevas? Sí, pero no son las mismas, no me llenan. Y las que me llenan no están aquí, ni siquiera cerca.

Decisiones que aún no sé si son buenas o malas, si realmente valieron la pena. Situaciones que me hacen sentir en otra galaxia, alejada de lo que es Helena.

¿Los amigos? Después de muchos años de conocer a los verdaderos, es difícil hacer nuevos. Nada es igual, nada.

miércoles, 11 de agosto de 2010

Aquí

Creo que el miedo esta vez me ganó y también le ganó a muchos otros. Ahora llego a otra ciudad, a otras instalaciones, a otro clima y a otro ambiente. Todo aquí es desconocido para mí, el mundo ignoto. Más serenidad, más quietud. Lejos de bloqueos, granadas o enfrentamientos en la esquina de mi casa. Pero también lejos de numerosos miembros de mi lista de personas fascinantes.


Deseo que las cosas mejoren para poder volver.


En mi mente estoy evadiendo el peligro pero ¿Qué pasa si el peligro me persigue?

viernes, 30 de julio de 2010

Que padre

Hace poco más de un mes me acorde de un amigo. Es de esos amigos que estudiaron contigo la primaria y secundaria, dejaste de contactar por un tiempo y la magia del internet te hizo encontrarlo de nuevo.

Me acordé porque le mandé unas felicitaciones el tercer domingo de junio. Así es, a sus 21 años ya tiene esa responsabilidad que pocos se atreverían a tener y en la que muchos fracasan, ser padre. Mi amigo se ve y se siente feliz, tiene un bebé hermoso y también estoy contenta por él pues es una magnifica persona. Al estar en el proceso de felicitarlo me acordé de un evento sucedido en secundaria. Un día fui la primera en llegar al salón, solamente el maestro me acompañaba. Me senté en mi lugar y entró mi amigo, su rostro lleno de lágrimas y su boca con sangre. Tenía un golpe en los labios y yo me quedé muda. El profesor le preguntó si todo estaba bien y él le contestó sollozando, fue mi papá.

viernes, 18 de junio de 2010

É Bom Viajar

Estoy a punto de emprender un viaje con tres importantes personas que literalmente conozco de toda la vida. Lo que me pone contenta no es a donde vamos sino por que vamos. Haremos este viaje para conocer el pueblo donde creció mi bisabuelo. No lo conocí pero mis abuelos y tíos me han contado que era una excelente persona, un líder. Por eso me emociona este viaje, para saber de dónde vengo y como vivía el abuelo Pepe que es tan importante en mi familia.

Las tres personas con las que iré y yo no somos perfectas pero estoy segura que nuestro viaje si lo será.