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sábado, 1 de junio de 2013

Agraz

La historia que lo dio a conocer ya había sido olvidada por todos. Fue a la playa pero el mar ya no lo recibía con una agradable brisa, sino le arrojaba un aire gélido y húmedo. Recordaba sus años de fama, tratando de explicarse qué había cambiado. Él nunca pudo hallar una respuesta.

En la noche, cuando se asomaba por la ventana y veía la ciudad iluminada, sentía un desasosiego tan parecido al de Pessoa que incluso le asustaba. Cada vez que se ve en el espejo, siente una culpa y no puede mirarse fijamente, titubea. Le están empezando a pesar las piernas y arrastra sus pasos.

El éxito que pudo haber tenido se le fue tan rápido como llegó. En la cafetería, sentado en la mesa de siempre, observaba a los demás pensando que no eran nada como él, y él no era nada como ellos. Había cambiado, como si se mudara de piel, como si se mudara de alma, como si se mudara de sueños, como si se mudara.

jueves, 13 de octubre de 2011

¿Psiquiátricamente mal?

Una vez escuché a un músico decir “yo tengo una enfermedad psiquiátrica que se llama ‘pensar en voz alta’”, pues me temo que yo también tengo una variante de esa enfermedad pero yo la denominaría ‘pensar en palabra escrita’ (aunque también pienso en voz alta, tú también, no te hagas). Todos tenemos algo de locura, unos rompen las cucharas desechables antes de tirarlas porque dicen que as vuelven a usar, otros cantan a todo volumen en la calle sin importar que los escuchen, otros se van de intercambio a un lugar donde la temperatura máxima es de 0°C, y otros más disfrutan del cosquilleo que da cuando se golpean en el codo.
Esa locura que cada uno tiene nos hace diferentes a los demás, nuestra parte “rara”. Y lo pongo entre comillas porque nadie es “raro”, y nadie es “normal”. Todos somos seres diferentes y anormales de alguna manera, no tengo nada más que decir que ¡Viva la anormalidad!

sábado, 30 de julio de 2011

Nos quejamos, y mucho

La gente se queja de absolutamente todo, y al decir la gente también me incluyo, pero hay algunas quejas que no molestan. Les traigo un pequeño ejercicio didáctico acerca de esto (bien podría estar en un libro de la SEP). Encuentra la queja que sí vale la pena:

Cero padre esto de los hospitales

Esto de no tener coche es difícil, muy difícil.

¿¡Es neta que no hay cable!?

Me duele mi pompi

Me derrito de calor

Ya quiero comer

De nuevo anda chocheando el Twitter de mi Blackberry

¡Y yo que luché por sacarle una sonrisa!

jueves, 7 de julio de 2011

El post más azaroso

Esta vez sólo tengo unos párrafos/fragmentos, iban a ser escritos completos pero por alguna razón no los pude concluir. Tal vez estos párrafos los creé para que estuvieran juntos en un solo texto, pero no puedo estar segura.

¿Qué pasa si este sueño es más grande que yo? Algo que más bien pareciera que no se debe/puede consolidar. Pero ¿y si no me doy por vencida? Algún día el sueño mutara pero ese día no es hoy, definitivamente no es hoy.
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Es cuando me cae el veinte de que soy una persona infinitamente afortunada, lo sabía antes, pero una vez más lo compruebo. Soy feliz con lo que tengo y con lo que soy. Si alguna vez dije que poseo mala suerte, es una gran mentira.
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En instantes como este me doy cuenta que me gustaría haber hecho muchas cosas antes y no haber esperado hasta este momento. Haber aprendido desde antes lo que estoy aprendiendo ahora. Nunca es tarde pero sí.
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La lluvia va llenando esa calle profunda y de repente hay charcos donde los niños juegan, pero aquella lluvia no dura por toda la eternidad. La lluvia se fue y este ser humano bañado en confusión no sabe qué hacer sin ella. Y cuando las gotas se hagan más gruesas y rueden por mi espalda, es ahí cuando mis poros despertarán.
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Estoy en un terreno inmenso, mis únicos compañeros son el cielo y el pasto. No sé hacia dónde ir, ni en qué lugar quedarme. Hay tanto espacio que parece que por más que camine no llegaré a ningún lado. Pero llegará el tiempo de andar ¿a dónde? No sé, pero tengo que avanzar.
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Cobertura informativa: Helena Hernández ¡no, esto no iba aquí!

jueves, 11 de noviembre de 2010

Preguntas que no logro contestar

Esto de huir del peligro y dejar amigos y experiencias atrás, me ha fundado una serie de preguntas (algunas un tanto estúpidas) a las cuales no he encontrado una buena respuesta (ni siquiera una igual de estúpida):

  • ¿Por qué extraño incluso a personas con las que jamás conversé?
  • ¿Cómo uno con tan pocas palabras puede decir tanto?
  • ¿Por qué hay personas que te recuerdan mucho a otras?
  • ¿Cómo consigue alguien escribir cosas tan exquisitas poseyendo una personalidad tan repugnante?
  • ¿Cuál es el fenómeno que nos hace sentir que conocemos a alguien por más de cinco años cuando en realidad el primer coloquio con ese alguien fue hace unos meses?
  • ¿Por qué el mundo es tan minúsculo?
  • ¿Qué tanto se puede extrañar a alguien (o a algunos)?

Y la lista se prolonga…

miércoles, 3 de marzo de 2010

Locura repentina

De repente no me conformo con cualquier cosa. De repente ya no me alcanza el tiempo. De repente los malos son buenos y los buenos, malos. De repente hay más metas por alcanzar. De repente reina la frustración. De repente no puedo hacer algo por más que quiera. De repente no sé qué rumbo tomará mi país. De repente descubro a verdaderos intelectuales. De repente no encuentro lo que busco. De repente me dicen: eres una excelente escritora, ¡yo soy tu biggest fan!, you've got the magic touch. De repente me lo creo, de repente no. De repente lo agradezco inmensamente. De repente al cantar mis vocales no suenan igual. De repente enloquezco. De repente la imagen de mi hermoso can me persigue en cada esquina. De repente nadie me escucha. De repente no escucho a nadie. De repente me agradó José Martí. De repente no me saco una canción de la cabeza. De repente no puedo esperar más. De repente me canso. De repente estoy enojada, de repente feliz, de repente triste. De repente ya no sé si estoy. De repente, cuando sé que estoy, me siento magnifica. De repente salto, canto y bailo. De repente, de repente, de repente, derrapante, ¡delirante!

jueves, 25 de febrero de 2010

¿Sabías que...?

Las toallitas húmedas no solo sirven para las nalgas de los bebés sino que además son un excelente limpiador facial. Los niños de tercero y cuarto de primaria suelen ser muy escandalosos. Es ridículo presentar un quiz tan específico acerca de una novela. No ir al cine desde hace mucho tiempo es patético, sobre todo cuando te encanta ese arte. Las personas más ñoñas y nerdas de la clase tienden a ser como el peor de los cólicos. Resbalarte cuando caminas por la banqueta, y enfrente de ti hay un chico guapo, puede ser de las cosas más vergonzosas que pueden suceder. Ser mezzosoprano en un coro no es tarea fácil porque uno se queda atrapado entre las sopranos y los tenores. Si dejas de practicar piano se te olvida todo. Hay una sensación extraña al tirar esos tenis que usas todos los días porque son tus favoritos, pero sabes que lo tienes que hacer porque tienen huecos en todas partes. Los maestros que son autores de tu libro de texto ponen exámenes imposibles de aprobar. Los genes son una gran ventaja.